EvidenciaAnecdótica
Traducido por Jorge Ferrer
Revisado por Miguel Figueroa-Calix
Una de las frustraciones en el campo del desarrollo de software es la dificultad para elegir entre diferentes técnicas y herramientas. Es habitual que cuando alguien propone alguna técnica o herramienta se le pidan 'datos objetivos' de que su propuesta es mejor que las alternativas. Esta es una petición que puede entenderse, pero que al final está abocada a no tener respuesta. Para empezar porque no podemos medir la productividad (ver CannotMeasureProductivity).
Así que ante la carencia de 'datos objetivos' habitualmente empleamos evidencias anecdóticas. De hecho mi carrera tiene como objetivo difundir ideas basadas en el análisis de evidencias anecdóticas. A pesar de su inferioridad con respecto a los fenómenos medidos objetivamente no es muy sabio ignorarlas. Después de todo, ¿de qué otra manera podemos aprender? Es cierto que aprendemos mucho de nuestras propias experiencias, pero cuando otros nos cuentan las suyas también nos proporcionan mucha información.
Esta es la razón por la que me entusiasma ver que la gente informa de sus experiencias, incluso si son particulares y no están basadas en medidas exactas. En estos casos, los lectores entienden estas limitaciones y se quedarán con aquellas lecciones que puedan aplicar en sus propias circunstancias.
El año pasado participé en el comité de programa de una conferencia y revisé tres propuestas, de las que todas seguían la misma estructura. Cada una discutía una idea que podría ser usada para mejorar el desarrollo de software. El fallo crucial de cada uno es que los autores no habían probado su idea - ni siquiera una vez. Por esa razón voté que se rechazaran todas ellas.
Algunas personas irían más allá - considerando que no puedes hablar sobre una idea hasta que las has visto en múltiples proyectos. Aunque esto es deseable, yo no estoy de acuerdo en que sea necesario. Simplemente informando sobre un hecho particular que hayas descubierto en un proyecto es útil porque proporciona materia prima para otros. Otra persona podría estar en una posición similar y tu idea le proporciona algo que probar. Alguien más puede haber hecho algo parecido y cuando escriban sobre sus experiencias lo harán en base a las tuyas.
Esta aproximación - alguien cuenta su historia, otros la copian con o sin éxito - es la columna vertebral de cómo los profesionales pueden aprender. El hecho de que sea anecdótico no impide que funcione - después de todo gran parte de nuestro sistema económico ha sido construido por personas construyendo sobre las anécdotas de otros en relación a cómo deberían llevarse los negocios.

