BolsaDeCincoLibras
Traducido por Carmen Vidal Gil (Agile-Spain).
No se pueden meter diez libras de mierda en una bolsa de cinco libras
--Alguien que lo ha intentado
Cuando Kent y yo escribimos “Planning Extremme Programming”, incluimos esta cita para ayudar a obtener la esencia de lo que trata la planificación. Uno de los grandes problemas con el desarrollo de software es que la gente no sabe lo que se puede hacer realmente en un tiempo finito. Con demasiada frecuencia vemos mucha funcionalidad aparcada en una bolsa sin comprender dónde encajará. Uno de las cosas que me gustó mucho acerca de la estrategia de planificación de Kent fue un mecanismo sencillo de tratar esto.
El principio es realmente muy sencillo. Divide el tiempo de proyecto en iteraciones. Divide el problema solicitado en funcionalidades (o “historias”, como se llaman en XP). Estima cuánto trabajo se necesita para cada funcionalidad. Estima cuánto trabajo se completa en cada iteración, y no ponga más funcionalidades en cada iteración de las que quepan. La planificación de la siguiente versión en XP trata de decidir qué funcionalidades van en cada iteración.
Como muchas cosas, esto es un proceso humano. En una conferencia reciente, mi colega Tim Mackinnon describió cómo, situando juntos unos pocos clientes con el equipo del desarrollo, se obtuvo un gran avance en obtener una idea de lo que podría ser construido. Los clientes hicieron su trabajo a tiempo completo, pero la comunicación informal que se generó situándolos juntos hizo la diferencia.
A menudo la gente habla de los métodolos ágiles como los anti-planificación. Sin embargo, fué la calidad de la planificación una de las cosas más impresionantes de la Programación Extrema cuando la conocí en su estado inicial. En particular, la simple naturaleza de la planificación hace difícil deslizar funcionalidades extras en el proyecto sin tener que afrontar las consecuencias. Esta es la esencia de la planificación adaptativa de los métodos ágiles – la planificación cambia con frecuencia pero de una forma controlada. Si quieres añadir una funcionalidad tienes que preguntarte “¿qué quito para hacer sitio?”. Así, si ves funcionalidades añadidas sin este pensamiento en un proyecto ágil, sin haber hecho espacio para ella, puedes concluir que la planificación está mal.
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